
El territorio de la D. O. Rueda se sitúa
en el sector central de la depresión que forma el
río Duero. Constituyendo con parte de la submeseta
norte una altiplanicie de suaves relieves y vertientes que
están sometidas a los vientos atlánticos. Los
terrenos se encuentran a una considerable altitud con un
ligero basculamiento de sur a norte.
Todas las tierras de naturaleza terciaria
surgen de la influencia del Duero, sobre todo por el componente
arenoso de algunos suelos con el inveterado suelo arcilloso
de Castilla.
Amplias terrazas aluviales y dilúviales
en los márgenes del Duero y de sus afluentes Trabancos,
Zapardiel y Adaja, conforman la geología mayoritaria
de Rueda. Predominan las tierras pardas, pobres en materia
orgánica y de fácil laboreo, pedregosas lo que
posibilita una buena aireación y drenaje, con afloraciones
calizas en las cotas más altas de las ondulaciones.
Permeables y sanas, su textura varía de arenolimosa
a limosa.
Tanto el suelo como el clima son, en la D.O.
Rueda, dos condicionantes fundamentales para el desarrollo
vegetal, especialmente para los cultivos que precisen de una
compenetración especial y favorable entre el clima y
la humedad en su periodo vegetativo. La altitud máxima
de la zona sólo es superada por los cultivos de Segovia. |